domingo, 30 de diciembre de 2012

La Vuelta 2012


El ciclismo es probablemente uno de los deportes más populares de España. Nuestro país siempre ha dado grandes ciclistas, desde Bahamontes, pasando por Perico Delgado hasta Induráin. En los últimos años el dopaje estaba acabando con el prestigio del ciclismo español. Mientras Italia y Francia actuaban de oficio contra los tramposos aquí en España la permisividad de las autoridades con el dopaje hicieron de nuestro país el paraíso de los dopados; Oscar Sevilla, Roberto Heras, Iban Mayo... Hasta la Operación Puerto, aunque esta última también dejo dudas al no ser acusado oficialmente ningún ciclista.

La Vuelta estaba sufriendo este desgaste también. Pocos corredores de primer nivel acudían a la cita española y los recorridos dejaban mucho que desear. Hasta este año...

El hecho de que el Tour no invitase al Katusha de Purito Rodríguez hizo que el ciclista catalán (número 1 en la lista de la UCI) acudiese a La Vuelta.

Alejandro Valverde del Movistar, tras superar su sanción de dos años al estar implicado en la Operación Puerto llego al Tour picado, pero no pudo realizar un buen papel. El pique por querer lavar su nombre le llevó a participar en la Vuelta.

Alberto Contador, el mejor ciclista del mundo, no pudo llegar ni al Tour ni a los Juegos Olímpicos por la sanción de la UCI al dar positivo por una nimia cantidad de Clembuterol. El de Pinto llegó a La Vuelta con ganas de resarcirse.

Y sobretodo, Chris Froome, el gregario de Wiggins en el Tour que quería demostrar que él era mejor que Bradley y que pudo ganar el Tour. Un cartel de lujo, 4 fantásticos ciclistas y un recorrido a la altura de la Vuelta; Finales en alto, puertos duros como el de la Bola del Mundo o el Cuitu Negro, repechos y ni una jornada para dejarse llevar. Se esperaba la mejor Vuelta de los últimos años y así fue.



La primera semana tuvo un protagonista claro; Joaquim Rodríguez. En la tercera jornada agarró el Maillot Rojo de líder. Muchos veían que no lo aguantaría en las etapas de Andorra y los Pirineos. Pero el catalán no sólo lo aguantó, si no que aumentó su renta gracias a bonificaciones en llegadas en alto y a practicar un ciclismo de altísimo nivel. A pesar de ser líder y consciente de su debilidad en la crono "Purito" se veía obligado a atacar en cada ocasión que encontraba. Solamente dos corredores pudieron aguantar el ritmo loco del catalán; Alejandro Valverde y Alberto Contador.

En la otra cara de la moneda, Chris Froome, que al finalizar la primera semana de competición se encontraba ya a más de 10 minutos del líder. En la crono de la segunda semana Rodríguez cedió terreno pero no perdió el maillot rojo. Valverde como segundo y Contador tercero estaban al acecho. Al del equipo Movistar se le veían mejores piernas mientras que al madrileño del Saxo Bank se le notaba el hecho de haber estado un año alejado de la competición.

El segundo fin de semana y la tercera semana de competición traía lo duro. Primero la llegada al Alto de San Roque en Galicia, donde Purito volvió a dejar claro que era el que mas en forma estaba. El segundo plato sería el Cuitu Negru asturiano. Con rampas con un desnivel alrededor del 21%, una carretera estrecha de servicio de una estación de esquí, con un asfalto rugoso y sobretodo con la respuesta del público que lleno la carretera. En esta etapa tanto Movistar como Saxo Bank prepararon la táctica para vencer a Purito, el cual no tenía en su equipo un gran potencial gregario.

Todo el mundo daba por muerto al catalán a la entrada del último puerto cuando Contador y Valverde atacaron. El catalán aguantó los ataques tempraneros e incluso se permitió el lujo de atacar a mitad de puerto y sumarles mas segundos a los otros dos corredores que se precipitaron en su ataque. Probablemente una de las etapas más épicas y bellas de la historia de La Vuelta.



Con 2:30 de ventaja sobre Contador, sin ninguna crono por disputar, a Purito solo le quedaba una llegada dura; La Bola del Mundo. El martes de la última semana tras la jornada de descanso, una escapada rompe la normalidad de la etapa. Contador ha lanzado un ataque con su equipo y ha desquebrajado el pelotón, Valverde contesta pero Rodríguez incompresiblemente se queda tirado. La jornada de descanso y la debilidad de su equipo hicieron mella en el catalán.



A mitad de etapa Purito comienza a tirar y consigue llegar al grupo de Valverde, pero Contador apoyado por una gran estrategia de su equipo esta desbocado. Es incomprensible como en una etapa con dos puertos de segunda categoría, una etapa de transición Contador esta consiguiendo esta ventaja. Su desarrollo no es normal, su velocidad y fuerza ese día hace que vaya comiéndose corredores y llegue solo a la subida de Fuente De, con Purito y Valverde a 3 minutos.

Joaquim le pide al murciano que le ayude con relevos e involucre a su equipo en la caza de Contador. El murciano es consciente de que Contador es imposible de atrapar, que si llegan a  la entrada de Fuente De juntos puede reventar a Rodríguez y coger la segunda plaza y jugarsela en la Bola con Contador. Y así ocurre. Contador llega a la meta mientras Valverde rompe a Purito y se marcha con su gregario para arriba. Contador se pone de líder con 1;34 de ventaja sobre Valverde. Y Purito baja a la tercera posición, a 2:40 del pinteño. El catalán casí llorando admitió la derrota y felicitó a Contador en meta en las cámaras de TVE. El de Pinto admitió que llego picado a la etapa, que se sintió con mas fuerzas que nadie y que por eso decidió atacar. Probablemente la mejor etapa de la historia de La Vuelta.

Ya solo quedaba La Bola. Donde la imagen de salud que dio la ronda española fue envidiable. Hasta hace unos años, los aficionados al ciclismo sentíamos envidia al ver los puertos del Tour de Francia llenos y las subidas de la Vuelta vacías. Pero La Bola fue un espectáculo. La subida a la estación madrileña se llenó de público para presenciar otro espectaculo agónico. Purito intentó el ataque desde lejos. El catalán se escapó, Valverde respondió desde atrás mas adelante y Contador decidió hacer una subida inteligente y controlar su ventaja por miedo a una pájara que le dejase sin Vuelta.



De este modo, Purito consiguió remontar a Valverde pero no a Contador que ganó La Vuelta. En la etapa de Madrid los tres ciclistas pasearon el orgullo del ciclismo patrio. Valverde en un gesto que un servidor considerá feo le robó el maillot blanco y el verde a Purito en una última etapa en la que nunca se compite. Aún así los tres mostraron una imagen de amistad en el podio. Contador volvió a dejar claro porque es el mejor, Purito demostró que también puede rendir en una gran ronda y Valverde dió un golpe en la mesa para decir que el sigue ahí. Los tres entrarán en 2013 dando miedo y los tres nos dejaron uno de los mejores espectáculos de ciclismo de la historia. Uno de los momentos dde 2012




Wiggins; del alcoholismo a vencer en el Tour


Bradley Wiggins es uno de los máximos personajes del año y probablemente uno de los mejores deportistas británicos de la historia. Su vida entera es un ejemplo de superación que ha coronado este año.

Nació en 1980 en Gante, Bélgica. A pesar de ello su pasaporte y nacionalidad es británica ya que su madre inglesa pronto le separó de su padre, conductor de trenes y alcohólico. Su madre y él se instalaron en el barrio londinense de Kilburn, uno de los más problemáticos de la capital. Su padre fue el que le insufló la pasión por la bicicleta durante los breves períodos de visita que realizaba a Londres, Wiggins prefería pedalear a dar patadas a un balón.

Mientras los demás niños de su barrio idolatraban a Lineker y Gascoigne, figuras del Tottenham, Bradley prefería a Induráin. El ciclista navarro ocupaba en pósters las paredes de la habitación del joven inglés que comenzó a competir en ciclismo en pista. Las pruebas preferidas del ciclista son la persecución y la especialidad Madison.

En el 2000 debuta en unos Juegos Olímpicos y Sidney es testigo del nacimiento de una leyenda del ciclismo. Con 20 años conquista su primera medalla olímpica, de bronce, en la modalidad de persecución. Cuatro años más tarde en Atenas, Bradley se encumbró como figura mundial del ciclismo en pista; un bronce en Madison, una plata en persecución por equipos y un oro en persecución individual. Bradley Wiggins alcanzó la cumbre de su vida pero a la vez comenzó la bajada más bochornosa.

Tras los Juegos comenzó a beber y lo que en un principio fue algo ocasional se convirtió en un problema de adicción al alcohol. Al igual que le ocurrió a su padre, el alcohol comenzó a destruir su vida. Sus compañeros comenzaron a llamarle Hooligan. Llegaba bebido a los entrenamientos y sus resultados comenzaron a bajar. En ese momento, su mujer Catherine le obligó a entrar en terapia contra la adicción y como el mismo Bradley ha reconocido públicamente sin ella y sus dos hijos; Ben y Bella no habría podido dejar la bebida. En su honor y para recordar su problema se tatuó una B en cada pulgar para recordar a sus vástagos.

"Se necesitan decepciones así para ser un mejor deportista. O te haces más fuerte o te arruinas". Con esa mentalidad, Wiggins comenzó a competir en carretera mas en serio. Después de sus inicios en 2004 en estas especialidades con el Crédit Agricole, en 2006 Cofidis le fichó para debutar en el Tour de Francia con 26 años. A pesar de centrarse en la carretera no dejo de lado su especialidad; la pista. En 2008 participó en el mundial de ciclismo en pista y se llevó dos Campeonatos; Persecución individual y persecución por equipos. Fue en estas dos mismas especialidades donde Bradley conquistó dos oros olímpicos más para su palmares en los Juegos Olímpicos de Pekín.



Consiguió levantarse tras caer y volver a tocar la gloria. La vida de Wiggins hasta este momento ya es un ejemplo de superación y podría haberlo dejado aquí, pero al ciclista británico aún le quedaba un sueño por cumplir; imitar a su ídolo Induráin y ganar un Tour de Francia.

Tras el éxito de Pekín, abandonó la pista para centrarse en su carrera en la carretera. Al venir de la pista Wiggins pronto comenzó a destacar en la contrarreloj, especialidad donde la colocación del ciclista y la cadencia son claves. De este modo consiguió su logro en carretera al vencer el campeonato británico de contrarreloj en 2009. Ese mismo año consiguió quedar tercero en el Tour de Francia.

Después de eso, dejaría el equipo Garmin, que le fichó en 2008, para enrolarse en el proyecto británico del Team Sky. El proyecto del equipo al que patrocina la cadena inglesa de televisión Sky era que un británico ganase el Tour de Francia antes de 2013 y Wiggins tenía muchas papeletas para liderar el proyecto. Tras un año de acoplamiento en 2010 en el que Bradley consiguió una etapa del Giro D´Italia, 2011 parecía que podía ser su año.

Con Contador lejos de su mejor forma tras participar en el Giro, los demás rivales parecían asequibles para el británico. La mala suerte se cruzó en su camino y en la cuarta etapa sufre una caída a 38 kilómetros de meta en la que se fractura la clavícula y debe abandonar el Tour. Aquel 2011 no fue negativo al final, quedó tercero en la Vuelta a España y consiguió la medalla de plata en contrarreloj en el mundial de ciclismo.

En 2012, todo estaba preparado para Wiggins. Contaba con el mejor equipo, llegó en el mejor momento de forma y nadie parecía por la labor de vencerle. Comenzó el tour segundo a 7 segundos de Cancellara. En la séptima etapa, la primera de alta montaña, cogió el maillot amarillo por primera vez en su carrera y ya no lo soltaría hasta París. El único rival que parecía que podía plantarle cara era su compañero de equipo Chris Froome, pero las órdenes internas frenaron al rebelde en favor de Wiggins. Aunque un servidor opina que sin ordenes de equipo Bradley también habría ganado el Tour.



La hazaña del británico no se quedó ahí. Unos Juegos Olímpicos siempre motivan y si son en tu país o ciudad aún más. Londres 2012 era la oportunidad perfecta para Wiggins de ganar una medalla olímpica fuera de la pista. Y así fue, se hizó con el oro en la contrarreloj y cerró su año perfecto, un año irrepetible para él y el ciclismo británico.



La historia de Bradley Wiggins es un ejemplo de superación y esfuerzo, de como detrás de ese chico flaco con patillas que paseó por los campos eliseos el maillot amarillo hay una historia con caídas duras en las que el espíritu deportivo y el apoyo de su familia le hicieron levantarse. Por esa historia y por dominar el ciclismo en 2012, el señor Wiggins es uno de los momentos de 2012.

Las platas de Mireia


Si les pido que me nombren un nadador histórico español de los últimos años estoy seguro de que no me podrían decir ninguno. Algo incomprensible para un país con buen tiempo y buenas instalaciones desde el 92. Muchos nadadores apuntan unos métodos de trabajo anticuados y a un sistema de bonificaciones que no favorece a los que ganan si no solo a los que van a participar (algo parecido a lo que ocurre con el atletismo).

Así ocurre que llevamos muchos nadadores pero no ganan nada. Los últimos JJOO fueron un desastre y nada parecía que iba a cambiar. Solo una esperanza para la natación española aparecía nadando desde Badalona. Mireia Belmonte nadó en sus primeros Juegos Olímpicos en 2008 con solo 17 años y para los segundos de su carrera prometía guerra.

Esta joven catalana comenzó a nadar con sólo 4 años para corregir su escoliosis. Desde joven comenzó a destacar en el Club Natación Badalona y en 2003 comenzó a entrenar en el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat del Válles, (los nadadores de este CAR tienen un blog interesante que dejó por aquí). Cambió de club para comenzar a competir con el Club Natación de Sabadell donde comenzaría a trabajar con su entrenador Fred Vermoux. El francés vió el potencial de la chica en en las distancias medias y comenzó a potenciarla. El objetivo era ir a Pekín para coger experiencia. Su actuación fue discreta, con un 14º como mejor resultado. Mireia siguió nadando y trabajando para poder competir fuerte en Londres 2012.

Demostró su buen momento y su candidatura a medalla en el campeonato de Europa de Debrecen de 2012 donde conquistó dos oros, una plata y un bronce. En plena forma, Mireia llegó a Londres como la máxima esperanza de medalla para la natación española.
Los inicios no fueron esperanzadores; en las tres primeras pruebas solo consiguió meterse en la final del 400 metros estilos.

Pero el 1 de Agosto las tornas cambiaron. El dia anterior, Mireia consiguió clasificarse para la final de su prueba favorita; 200 metros mariposa. Una distancia media en su especialidad favorita. Al acabar los primeros 100 metros , Mireia dominaba la prueba con la china Liu igualada. La china guardó fuerzas para el segundo hectómetro donde reventó a la española, la cual pudo aguantar la plata con dificultad ante la japonesa Hoshi que fue bronce. Medalla de plata para Mireia y la confirmación de una nadadora que hasta ese momento era una promesa.



La guinda la puso la catalana en el 800 libre dos días después. En una prueba en la que no es especialista ya que el estilo libre no es el mejor para ella, Mireia demostró cabeza y sangre fría al saber contenerse y guardar sus fuerzas para el final de la prueba. Porque la final comenzó con un ritmo brutal impuesto por la joven sorpresa americana Ledecky.

Las dos favoritas la británica Adlington y la danesa Friis intentaron seguirlas. Mireia por su parte, guardo fuerzas para el final. En el ecuador de la prueba, Ledecky aumentó aún mas el ritmo y se fue a por la victoria en solitario, demostrando que estaba por encima de las demás y que está llamada a dominar la prueba un montón de años. Adlington y Friis intentaron seguirla pero se ahogaron en su intento, la danesa se hundió en la clasificación y Mireia alcanzó a Adlington para llevarse la plata.



Un resultado increíble para una nadadora que un mes después dejaría su club. Algunos impagos y sobretodo la petición de un aumento de sueldo por parte de la nadadora motivaron la ruptura; la de Badalona sólo pedía lo que se merece, un sueldo de medallista olímpica. Actualmente se encuentra sin equipo. La mejor nadadora española no encuentra equipo y se ve obligada a irse fuera a entrenar, un ejemplo de la situación del país. A pesar de lo que vino después, el ejemplo de esfuerzo, entrenamiento y superación de Mireia y sus dos medallas, es uno de los momentos de 2012.


El Renacer de Federer

Quiero que vean el siguiente vídeo.



Bien, después de verlo pueden deducir que la siguiente frase es completamente cierta; Roger Federer ha sido y es el mejor tenista de la historia. Además también es el jugador con mas elegancia y clase en el juego. Seguramente no habrá otro como él jamás. Correcto, educado, nunca ha perdido las formas. Capaz de ganar partidos sin romper a sudar o despeinarse su ya famoso peinado con la cinta. Es el único jugador capaz de hacer un break en el primer juego del set y dejarse llevar en los demás, aguantando su saque para hacerse con la manga. Su calidad es tan aplastante que durante el período 2004-2008 nadie le tosía. Solamente la aparición de Nadal le restó algunos triunfos en su época dorada. Roger es el jugador con más semanas ocupando el número 1 del ránking; 302. Es el jugador con mas Grands Slams de la historia con 17. Es el hombre con mas Wimbledons; concretamente 7. Hasta 2010 era el rival a batir, hasta que ocurrió esto.


En la final del Open de Australia 2009, Nadal consiguió vencerle por primera vez en una final de Grand Slam de pista rápida. El de Mánacor había conseguido ganarle en Wimbledon pero nunca en pista rápida. Aquella victoria era el fin de una era y el suizo lo sabía. Su objetivo de aguantar 300 semanas en el número 1 se alejaba. El suizo tuvo que contemplar como Nadal volvía a conquistar Roland Garros en una final contra él. El suizo lo había ganado el año anterior completando el Grand Slam pero sin poder vencer a Nadal en la final. Ganó Wimbledon pero perdió la final del US Open frente a Djokovic. En 2010 reconquistó Australia y ahí se acabo.

En ese año no volvió a disputar ninguna final de Grand Slam y ganó pocos torneos. Muchos comenzaron a señalar el declive de Roger. Consiguió volver en 2011 a una final de Grand Slam al enfrentarse a Nadal en Roland Garros pero la perdió. Las razones que se apuntaban eran varias; Federer estaba fuera de punto físico, la edad comenzaba a pasarle factura (tiene 31 años) y sobretodo el hecho de haberlo ganado todo y la falta de motivaciones se apuntaron como principales causas de la caída del mito. En 2011 decidido a volver a la cumbre Roger cambió de entrenador para pasar a trabajar con Paul Annacone. Y llego a 2012 con un cambio claro de mentalidad. Del Federer apático y callado pasamos a un Federer que gritaba "Come On" al ganar un punto importante. A un Federer que mordía, al Federer de antes. Con Nadal y Djokovic intratables al principio de curso, Roger decidió concentrar energías en su torneo favorito; Wimbledon.

Wimbledon es el torneo más antiguo y clásico del circuito. Probablemente sea el torneo que todos los jugadores quieren ganar. Y Federer ha sido el que más veces lo ha hecho. La superioridad del suizo en este torneo ha sido tan aplastante que se llegó a denominar al torneo en forma de broma; "El Jardín de Federer". Roger llegó al torneo en muy buena forma y con un objetivo claro; volver a ganar un Grand Slam. La eliminación de Nadal en segunda ronda le deja un objetivo mayor aún; si gana el torneo recuperará el número uno del mundo. De este modo, el suizo comienza el torneo y supera a Ramos y a Fognini sin dificultad. En tercera ronda se encuentra con Bennetau. El francés ya había eliminado al suizo en una ocasión y en esta ocasión le puso en apuros al vencerle los dos primeros sets. El suizo consiguió remontar el partido a pesar de estar cerca del abismo en el cuarto set. En cuarta ronda Malisse le vuelve a apretar las tuercas ganandole el primer set. Federer cedió el set debido a molestias lumbares pero una vez recuperado consiguió ganar las tres siguientes mangas y vencer el partido. Se deshace de Youzhny en cuartos de final y se clasifica para semifinales donde llegaría el momento de la verdad.

Novak Djokovic, número 1 del mundo, es el rival. Federer saca el mejor tenis que lleva dentro en el primer set. En el segundo volvieron sus problemas lumbares y tuvo que ser asistido. La recuperación de Djokovic y los dolores del suizo provocaron que Nole se llevase la segunda manga. Totalmente recuperado en la tercera y cuarta, Federer saca su clase para hacerse con los dos parciales y llevarse el partido. Lo ha conseguido, el rey ha vuelto al trono.

Y aunque aún le quedaba un obstáculo por superar la sensación era de que Federer estaba de vuelta. Andy Murray era el rival de la final. El escocés comienza la final arrollando al suizo gana la primera manga y le rompe el saque en el segundo. Pero Federer despierta de la siesta en ese momento. Con su clase habitual comenzó a dominar a Murray desde el centro de la pista. Al escocés le dió miedo ganar pero al suizo no. Roger sacó el muestrario para remontar la segunda manga y ganar las dos siguientes. Wimbledon tenía un dueño, el caballero volvía a su jardín y a recoger la copa de oro que le acreditaba como campeón de Wimbledon y número 1 del mundo.


Del Federer sollozando en Australia en 2009 pasamos al Federer sonriente en su renacer en 2012, en su campo favorito, frente a su público, de blanco impoluto como rigen las normas del All England Club. El renacer del mejor es sin duda uno de los momentos del 2012.




El Séptimo Roland Garros de Nadal

Rafael Nadal es probablemente el mejor deportista español de todos los tiempos. 11 Grand Slams a sus espaldas, mejor tenista de la historia en tierra batida y protagonista de una era de duelos con Roger Federer. Para el recuerdo quedan las finales de Wimbledon y Roland Garros en 2008 contra el suizo.



Rafa afrontó el 2011 como número uno del mundo tras ganar Roland Garros por quinta vez, Wimbledon por segunda vez y completar el Grand Slam (Ganar los cuatro grandes torneos) al vencer en el US Open de 2010. Con Federer en decadencia parecía que la época de dominio de Nadal iba a comenzar. Pero una bestia llamada Novak Djokovic le apartó de la cumbre ganándole todas las finales que disputaron ese año y dejando la moral del de Manacor por los suelos. Nadal sólo pudo ganar "su" torneo; Roland Garros, por sexta vez.

De este modo Nadal afrontaba 2012 repleto de motivación. Vengarse y recuperar su cetro en lo más alto del tenis mundial. La cosa no empezó del todo bien y en el Open de Australia Djokovic le apeó del triunfo en una final agónica. Lejos de amilanarse Nadal y su entrenador y tío Toni decidieron focalizar sus esfuerzos hacía Roland Garros. Conseguir el séptimo torneo parisino significaría entrar en la historia.

Así, el número dos del mundo afrontó la temporada de tierra batida a tope de fuerzas. El primer torneo fue Montecarlo, pista donde Nadal no ha perdido nunca. Rafa conquistó su octavo entorchado monegasco al eliminar a Nieminen, Kukushkin, Wawrinka y Simon. En la final se enfrentó a su máximo enemigo; Novak Djokovic al que venció fácilmente en dos sets. Nadal volvía a la tierra y volvía por donde habituaba.

En el Masters 1000 de Madrid cae en tercera ronda ante Verdasco en un torneo que no sirve como vara de medir debido a la pista especial de arcilla azul que la organización decidió utilizar. Pista criticada por la trinidad de grandes raquetas del tenis; Federer, Nadal y Djokovic a los que no convenció para nada la pista. En Roma volvería a conquistar el torneo de la ciudad eterna dejando claro su dominio en la arcilla, en la final derrotó a Federer, que se clasificó para la final tras vencer a Djokovic en un épico partido. Nadal dejó claro que en tierra batida no había quien pudiese con él.

                                          Nadal y su descontento con la tierra azul de Madrid

De este modo, Nadal llegó a las dos semanas de París dejando claro que el mejor tenista de la historia sobre tierra estaba ahí y que nadie le iba a quitar ese trono. Comenzó la ronda gala venciendo sin problemas a Bolleli, a Istomin, Schwank y a Juán Mónaco. No cedió ningún set en estos enfrentamientos.

En cuartos el rival a priori era más duro que los anteriores. Nicolás Almagro. El murciano cuajó un brillante Roland Garros y su saque y su revés iban a poner a prueba a Nadal. El primer set demostró que no iba a ser un paseo y se decidió en el tie break a favor de Nadal. En los dos siguientes sets el manacorí desató su furia y arrolló a Almagro dejando el partido en 6-2, 6-3.

Las semifinales depararon otro enfrentamiento español. Esta vez entre Nadal y Ferrer. El de Jávea quería demostrar que podía llegar y ganar un Grand Slam pero Nadal no le dejó opción ni siquiera a soñar con ello. 6-2, 6-2, 6-1. Paliza y Nadal clasificado para la final.

El contrario para la final sería de nuevo Djokovic. Los enfrentamientos en finales entre ambos son ya clásicos del tenis, pero en las finales de Grand Slam Nadal solo había podido ganar una al serbio en 2010 en Wimbledon, cuando Nole todavía no era una gran estrella. De este modo la duda y la incertidumbre se cernían sobre el partido. El domingo Nadal comenzó el partido como un auténtico relámpago 6-4 en el primer set, 6-3 en el segundo y 2-0 en el tercero. Con break en el set definitivo todo parecía indicar que Nole no iba a poder completar el Grand Slam venciendo en Roland Garros, por lo menos ese año no.

Pero entonces apareció la lluvía, para añadir mas épica a la situación. La arcilla se ablandó y este factor hacía que las bolas con efecto de Nadal quedasen a la altura perfecta para el martillo del serbio. Además con las bolas absorbiendo agua aumentaban su peso lo que provocaba que las bolas de Djokovic fuesen aún más letales. De este modo del 2-0 en el tercero pasamos a un 0-2 en el cuarto set y con la tercera manga a pérdida por Rafa. Con la pista impracticable se decidió pasar la final al lunes. 24 horas de tregua, 24 horas de tensión, dudas, pensamientos que podían afectar al rey de la tierra.

Ya en lunes, con el sol luciendo en París la pista Philippe Chatrier vio como Nadal en condiciones normales en tierra no tiene rival. Nadal levantó el break del serbio y se dirigía hacía la victoria cuando los nubarrones volvieron a aparecer por el cielo de la ciudad de la Luz. Con 5-4 y saque para Djokovic, la lluvia lo para todo durante 10 minutos. En el regreso Nole aguanta su servicio, 5-5, todo igualado.

Nadal quería terminar rápido el asunto, no le interesaba un quinto set con la pista húmeda y pesada. Nole se agarraba a ello como clavo ardiendo, sabiendo que ahí estaba su oportunidad de Grand Slam. Con 6-5 a favor de Nadal y saque para el Serbio, el público de Paris animaba a Djokovic deseosos de ver más tenis. Pero Nadal no lo permitió.


Con bola de partido para el de Mánacor, Djokovic cometió una doble falta que desató las lágrimas de Nadal y su familia. Era el más grande de la tierra batida superando los seis Roland Garros de Börg. Apartaba sus fantasmas y volvía a demostrar que puede ganar a cualquiera. Si a esto le añadimos el conocimiento de que Nadal jugó con la rodilla maltrecha la épica aumenta. Esa rodilla que sufre el síndrome de Hoffa le apartó este año de la competición a partir de Wimbledon. La última victoria hasta ahora de Nadal es uno de los momentos de 2012.



El triunfo de España en la Eurocopa


Hace cuatro años, en 2008, el que escribe estas palabras se jugó mil euros con un amigo a que España ganaba la Eurocopa. Algo sin ser serio, una frase que demostraba la poca fe de un país en su combinado nacional. Cuatro años después, la selección y ese grupo humano que la compone se han convertido en el mejor combinado nacional de la historia. La selección ha conseguido triunfar el triplete que nadie consiguió; Eurocopa-Mundial-Eurocopa. La hazaña de los nuestros es más épica si destacamos algo que a veces olvidamos; llevan 4 años en la cima del fútbol mundial y a ninguno se le ha subido a la cabeza. Quizás esa sea la clave del éxito de este equipo; la humildad, el trabajo y el respeto por una idea que trajo Luis Aragonés y a la que Del Bosque ha sabido cuidar. La última euro, la de este año, fue igual de diíficil que los otros dos entorchados anteriores.



Y más porque todo comenzó con dudas. Con Villa lesionado, Llorente con molestias, Torres lejos de su mejor momento y un delantero que no encaja mucho en el toque como Negredo llegó la selección a Polonia. En la defensa, la supuesta mala relación entre Piqué y Ramos y la debilidad de Arbeloa en el lateral parecían los grandes problemas. En el medio, el único problema es el exceso de calidad de este equipo. De este modo, España llegó a su primer partido en Gdansk con dudas arriba. ¿Jugar con Torres? ¿Jugar con Negredo? ¿Jugar sin delantero?

En frente, un equipo al que España nunca había ganado en competición oficial; Italia. Del Bosque sorprendió a todos jugando sin ningún 9 y alineando a Cesc en la posición de falso delantero. El experimento no funcionó de primeras; la buena presión italiana y la disposición de los chicos de Prandelli provocaron que los transalpinos se adelantasen en el marcador en la segunda parte. A los 6 minutos del mazazo, Cesc respondió a la confianza del seleccionador para meter el gol del empate. En el minuto 80, Del Bosque sacó a Torres, que tuvo el balón de la victoria en sus botas pero se le fue alto. 1-1 y mas dudas. La prensa se cebó con el equipo y con el seleccionador.

El grupo decidió aislarse y encarar el segundo partido frente a Irlanda. El equipo del trébol entrenado por Trappatoni planteó un auténtico autobús delante de la portería, pero aún así, la calidad de los nuestros despejó las dudas y la defensa irlandesa. Esta vez jugando con 9 y con Torres de titular. El de Fuenlabrada no defraudó y a los 3 minutos ya adelantó a España en el marcador. Mas tarde en la segunda parte, Silva y Torres de nuevo mataron a Irlanda y Del Bosque decidió volver al sistema de falso 9 con Cesc. El catalán marcó un golazo y en su celebración se reivindicó.


Así, España llegaba al último partido dependiendo de sí misma. Si ganaba a Croacia pasaba primera, si perdía se iba para casa y si empataban a 1 ambos combinados... Los italianos caerían eliminados sin poder hacer nada y Croacia y España pasarían como primera y segunda. Algo que los italianos llaman "Biscotto" y que no se produjó. España jugó con fuego frente a los de Bilic y ganó por 0-1. A pesar de la victoria, se puede decir que los croatas anularon a "La Roja". Xavi e Iniesta no jugaron como habituan debido a la presión que ejercieron sobre ellos y eso asfixió al equipo. Modric de cabeza tuvó en el 70 el 1-0 para mandarnos a casa, pero Casillas se volvió a disfrazar de Santo para salvar al equipo. A España el 0-0 le valía, a los croatas no y se volcaron arriba aún más. Mandzukic tuvo varías de cabeza pero Casillas y la falta de acierto provocaron que ya en el 88´y para evitar unos últimos minutos de hubiesen sido de infarto Navas finiquitase el encuentro. El sevillano empujó el balón tras una asistencia de Iniesta. Dudas fuera y a cuartos como primeros.


En la ronda maldita por antonomasia para España, esperaba otro equipo que siempre se nos ha dado mal; Francia. El equipo de Blanc asustaba; buenos jugadores en buena forma como Ribery y Benzema hacían que muchos españoles temiesen tiempos pasados como los del mundial 06. La realidad fue completamente diferente a aquel fatídico partido de Gelsenkirchen; en Gdansk España se paseó ante Francia. Dominó de principio a fin jugando a lo que sabe; tocar, tocar, tocar. La presión al balón anuló cualquier atisbo de peligro francés; ni un tiro a puerta galo en 90 minutos. Una figura emergió sobre todos en este partido; Xabi Alonso. El tolosarra comandó cual mariscal el centro del campo y para colmo fue el bigoleador de la noche al meter los dos goles del 2-0 que brilló en el marcador al final del partido. Las dudas se alejaron para siempre, España llegaba al tramo final mas fuerte que nunca y en semifinales esperaba Portugal.

Los lusos llegaban a la semifinal tras demostrar que podían brillar en un gran torneo. Con Ronaldo a la cabeza, un equipo individualmente fantástico, con un físico superior y en un gran momento de forma se plantaron en semifinales. A su vez les movía el ansía de venganza tras la eliminación del Mundial 2010, donde un gol de Villa desató los fados en el país vecino. España se encontró en este partido con uno de los rivales que mas odia; Físico, duro, y defensivo. Portugal tenía la premisa clara de no encajar un gol. Preferían dirimir el partido en penaltis a un enfrentamiento abierto con España, donde sus opciones bajaban. La Roja jugó un partido gris, en un encuentro que podría entrar en la lista de partidos mas aburridos de la historia.

La historia se decidiría en los penaltis. Alonso, todo un seguro de vida en la especialidad marró el primero. Entonces, el santo Iker se volvió a poner las alas para parar el penalti de Moutinho y hacer como que no había pasado nada. Iniesta y Pepe convirtieron los suyos, como también lo hicieron Piqué y Nani.

En el cuarto turno dos acontecimientos marcaron la tanda. Ramos tiene que tirar para España con los fantasmas de su fallo ante el Bayern en la Champions en la cabeza. El sevillano no se amilanó y decidió hacer algo a la altura de su genio; tirarlo a lo Panenka. El estilo funcionó y Rui Patricio vió como el balón entraba en su porteria.


Por Portugal lanzaba Bruno Alves. Un defensa tosco y duro que lanzó de la misma forma; tosca y dura, confiando mas en la potencia que en la colocación. Y esta última le falló, balón al larguero y ventaja para España. Como hace 4 años frente a Italia, Cesc tendría el balón de la victoria. Y con suspense, tras dar en el palo, el balón consiguió entrar. Victoria, y primer plano de Ronaldo clamando "que injusticia". Los penaltis dirimieron que España jugaría frente a Italia por el trono europeo

En la final, Del Bosque volvió a confiar en el 9 falso a pesar del mal resultado que le dio en el partido inaugural. Pero el partido no fue el mismo; España aprendió de sus errores frente a los transalpinos y la final no tuvo color, bueno sí, color rojo. La selección dominó el partido y metió la mayor goleada en una final de la historia; 4-0. Silva, Jordi Alba, Torres y Mata fueron los goleadores.


Ellos y el resto del equipo consiguieron una vez más que España se olvidase de los tiempos duros que corren, de que la gente saliese a la calle a celebrar y que por varias noches se acostasen felices. Por su humanidad, por su éxito y por alegrar y unir a un país entero, sin duda, merecen entrar en los mejores momentos del 2012.

El Milagro de Medinah

La Ryder Cup es la tercera competición deportiva mas influyente y seguida del mundo. Solo la superan los Juegos Olímpicos y el Mundial de Fútbol. Es seguida por mas de 25 millones de espectadores en todo el mundo. Especialmente en Inglaterra y Estados Unidos donde el Golf no es sólo un deporte para cerrar acuerdos de altos niveles. Allí el Golf es una pasión. La competición enfrenta a las dos grandes potencias del Golf; Estados Unidos y Europa. En un principio solo se enfrentaban Gran Bretaña y Estados Unidos, a partir de 1979 se incorporaron jugadores de los demás naciones europeas.

En los años 80 gracias a Severiano Ballesteros y Chema Olazabal el golf y la Ryder comenzaron a entrar en España. En 1997, la Ryder sale por primera vez fuera de Inglaterra o los EE.UU. El torneo se celebró en España, en Valderrama y el equipo europeo capitaneado por Seve se llevó la victoria. En las últimas ediciones, salvando la de 2008 el dominio de Europa estaba siendo aplastante. Para 2012 el equipo europeo confió la capitanía a Chema Olazabal. Tras la victoria en Celtic Manor en Gales, la Ryder se debía disputar en Estados Unidos. El campo elegido es el de Medinah en Illinois. Los Estados Unidos confían en recuperar la Copa en casa en uno de los campos fetiche de los americanos.

La edición de 2012, a pesar de todo, está marcada por un nombre; Severiano Ballesteros. La muerte del golfista cántabro en Mayo de 2011 estuvo presente en la competición al ser Seve un hombre de Ryder. La ganó en 5 ocasiones realizando enfrentamientos míticos con Paul Azinger. El nombramiento de Olazabal como capitán no fue casual, la unión que tenía con Seve motivaron su elección, además nadie mejor que él para transmitir el espíritu de Seve. Los elegidos por Chema fueron; Nicolas Colsaerts, Luke Donald, Lee Westwood, Sergio García, Peter Hanson, Martin Kaymer, Graeme McDowell, Justin Rose, Francesco Molinari, Paul Lawrie, Ian Poulter y Rory McIlroy.


El 28 de Septiembre todo está listo en Medinah para la Ryder Cup. La primera jornada recoge los enfrentamientos por parejas y Europa entra en barrena desde el principio. Estados Unidos domina claramente el marcador y los jugadores europeos no consiguen arrancar. En la segunda jornada, el sábado se disputan los fourball. En estos enfrentamientos por parejas con cuatro bolas es donde Europa siempre lo ha pasado peor. Y así ocurrió el sábado donde Estados Unidos aplastó a Europa.

A falta de dos puntos del sábado y la jornada del domingo, los americanos dominan por 10-4. El espíritu de Seve no estaba apareciendo, a pesar de la inscripción aérea que se realizó en el cielo para animar a Europa. En el comienzo del penúltimo enfrentamiento aparece una figura; Ian Poulter. El inglés, cansado del irrespetuoso ruido realizado por los americanos cuando lanzan los europeos, pide más con la mano. El público estadounidense realiza más ruido aún y Poulter lanza la bola al búnker. El inglés se enfrenta al público durante los 18 hoyos. Al más puro estilo Seve. En su último hoyo, el que le da el punto y el 10-6 a los europeos Poulter lo celebra efusivamente, recordando al Seve de "la metí, la metí".


Durante la noche en el hotel aparece la figura de Olazabal. El español estaba recibiendo grandes críticas por el mal comienzo. Agarrado a Poulter y al renacido espíritu de Seve por parte del inglés convence a los jugadores de que la remontada es posible. Les viste con los colores de Seve; Polo blanco y pantalón azul y realiza una jugada maestra.

Coloca a todos sus veteranos al principio del día y deja a Molinari y Kaymer para el final en los enfrentamientos individuales. El experimento resulta, los veteranos ganan todo y el marcador se vuelve azul europeo. del 10-6 se pasa al 10-8 y del 10-8 al 11-10 para los europeos, obra el 11 de Sergio García.

 La cifra clave es 14, si los europeos llegan a esa cifra retendrán la copa. Con 13 a 13 Kaymer tiene el put para ganar la Ryder. El alemán, solo había participado una vez en la Ryder y este año no estaba a un gran nivel. Olazabal confió en él. Y el alemán no defraudó. Metió el put y Europa obró el milagro.


Ningún equipo había conseguido remontar 4 puntos en campo visitante el último día. Era algo impensable en la mañana del domingo. Pero la hazaña europea fue más allá. Molinari le ganó el último enfrentamiento a Tiger Woods y el equipo no solo retuvo la copa si no que consiguió ganarla. El espíritu de Seve estuvo el domingo y llevo en volandas a los europeos.

Olazabal lloraba ante las cámaras, incapaz de decir nada embargado por la emoción. Westwood se señaló el nombre de Seve serigrafiado y señaló al cielo. El equipo lo hizo por él y Seve lo hizo por ellos. La mayor remontada de la historia de la Ryder, la mayor humillación posible para los americanos en su campo. Una victoria épica e histórica. Uno de los momentos de 2012 con diferencia,